- El programa elegido para el recital tuvo a Johannes Brahms, Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven como protagonistas
Como
cada 1 de mayo desde hace ya 21 años, los filarmónicos berlineses
celebran con su Concierto de Europa la fundación de la orquesta en 1882
VIENA, AUSTRIA (01/MAY/2012).- La
Orquesta Filarmónica de Berlín celebró hoy en Viena su 130 aniversario
con la dirección del venezolano Gustavo Dudamel, en un concierto
celebrado en la Escuela Española de Equitación.
Como cada 1 de
mayo desde hace ya 21 años, los filarmónicos berlineses celebran con su
"Concierto de Europa" la fundación de la orquesta en 1882.
En la
edición de este año, el conjunto alemán ha elegido por primera vez la
capital austríaca para celebrar un recital que ha pasado por grandes
ciudades europeas y que ha tenido como sede a Madrid en dos ocasiones,
en 1992 en El Escorial, y el pasado año en el Teatro Real.
Con su
actuación de hoy, Gustavo Dudamel se ha sumado a la lista de grandes
directores que han subido al atril para conducir a la Filarmónica de
Berlín en esta cita con la música.
Daniel Barenboim, sir Simon
Rattle, Claudio Abbado o Riccardo Muti son algunos de los maestros que
han dirigido el "Concierto de Europa" en los últimos años.
El programa elegido para el recital tuvo a Johannes Brahms, Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven como protagonistas.
Así,
en el pabellón de invierno de la Escuela Española de Equitación, donde
normalmente se puede ver la elegante y precisa danza de los famosos
caballos lipizzanos, se oyó primero los acordes de una composición de
Brahms sobre una pieza de Haydn en si bemol mayor.
A
continuación, el violonchelista francés Gautier Capucon actuó como
solista en un concierto para Violonchelo y Orquesta de Haydn.
Como
colofón al concierto, la Quinta Sinfonía de Beethoven, una pieza de la
que Dudamel destacó su transmisión de esperanza y su capacidad de atraer
a los jóvenes hacia la música clásica.
"Es una de las sinfonía
más famosas del mundo, no sólo en el mundo de la música. Los primeros
acordes de la quinta sinfonía de Beethoven son como un símbolo de la
música clásica y un símbolo de la esperanza de la humanidad", declaró
Dudamel, poco antes del recital, a la emisora Das Erste.
Para el
músico venezolano, esa melodía es muy atractiva para la gente joven, es
una pieza compacta, llena de fuerza que "permanece para siempre en los
oídos y en el corazón de las personas".