Este jueves 16 de agosto se cumplen 35 años del día en que
Elvis Presley
comenzó a estar más vivo que nunca. Y aunque parezca sorprendente,
teniendo en cuenta el tiempo transcurrido y la ingente información que
ha generado Elvis incluso retirado de la vida terrenal, hay muchas
historias cautivadoras sobre el Rey que el gran público desconoce.
Historias que apenas han encontrado espacio a lo largo de estos años en
los periódicos del mundo.
Admirado por James Brown
James Brown,
el padrino del Soul, era un gran fan de Elvis, lo que desmiente, en
parte, que los músicos negros le despreciaran por haber vampirizado los
ritmos afroamericanos para erigirse como rey del rock 'n' roll en los
50.
Brown acudió numerosas veces a
Graceland
durante el año 1966 con la intención de conocer al ídolo, pero siempre
que se presentaba le decían que Elvis estaba durmiendo. Frustrado, James
Brown acabó desistiendo. Pero un año después, tras un concierto de
Jackie Wilson, pudo por fin conocer al Rey. "Tío, te pasas la vida durmiendo, no?" fueron las palabras con las que Brown saludó a Elvis.
Se
hicieron buenos amigos. De hecho, el soulman fue una de las pocas
personas de la industria del espectáculo que acudió a Graceland a velar a
Elvis tras su muerte.
Encuentro con The Beatles
A las 10 de la noche del
27 de agosto de 1965
los Beatles llegaron a la mansión de Elvis en Bel Air para rendir
tributo al Rey. Los primeros minutos resultaron muy fríos, especialmente
porque
los ingleses no se atrevían a abrir la boca.
Todo
cambió cuando Elvis les propuso tocar algo. La primera canción que
interpretaron juntos (momento cumbre de la historia del rock aunque no
esté registrado) fue
"You're my world" de Cilla Black.
Elvis Presley vs Tom Jones
En 1976
Elvis se sentía enfermo y deprimido.
No quería desplazarse a grabar a Nashville y el estudio le permitió
hacerlo en Graceland, improvisando un estudio en la delirante Jungle
Room de la mansión. A aquellas sesiones pertenece la grabación del tema "
I'll never fall in love again", un tema que había sido un
éxito enorme en la voz de Tom Jones un año antes. En aquella época lo único que motivaba a Elvis eran los retos y esta canción era uno de ellos.
En su versión,
Tom Jones
llegaba a unos tonos espectacularmente altos y muchos críticos habían
dicho que nadie podía cantar como el galés. Elvis quería demostrar que
él todavía estaba a la altura. Sin embargo, y ya desde los ensayos,
Elvis se dio cuenta de que no era capaz de alcanzar el tono de Tom
Jones. Grabó la canción pero la escondió al final del álbum- From Elvis
Presley Boulevard, Memphis, Tennessee- y se deprimió más de lo que
estaba. Comenzó a tomar conciencia de que ya no era el mismo. Sentía que
el rey había perdido su corona.
Más datos imprescindibles
A Elvis le entusiasmaba el humor británico, especialmente
Peter Sellers y los
Monty Phyton. Su comida favorita era la carne de cerdo frita y, por supuesto, los sandwiches de
mantequilla de cacahuete
y plátano. Su equipo de fútbol favorito eran los Cleveland Browns. Su
libro de cabecera era El profeta de Khalil Gibran. Sus bebidas, Gatorade
y Pepsi Cola.
Y su canción gospel favorita, la maravillosa "
How Great thou art".